¿Por qué usarlo?

Las enfermedades del tracto respiratorio superior de la niñez

En caso de resfriado o una enfermedad los niños pequeños aún no saben sonarse la nariz correctamente. Por eso la secreción nasal acumulada en los senos puede causar superinfección, lo que puede provocar enfermedades graves. Eliminando la secreción se puede evitar numerosas enfermedades y la medicación.

 

En la primera infancia, los bebés pueden tener síntomas de catarro hasta 5-6 veces al año. En estas ocasiones la mucosidad se produce intensivamente y se acumula en los senos, lo que puede ser fuente de numerosas enfermedades.

Con una aspiración correcta se puede eliminar la secreción del seno maxilar, de la cavidad nasal inferior y de las celdillas etmoidales. De este modo se puede prevenir las complicaciones graves de la gripe, acelerar la curación y evitar la medicación.

La mucosidad no puede salir con sonarse la nariz, porque la anatomía de los senos maxilares y la hipertrofia de las amígdalas nasofaríngeas causada por el crecimiento de los dientes no lo permiten.

 

Los senos maxilares son una cavidad vertical de forma de medialuna, cuya apertura se encuentra en el tope de la cavidad y se conecta a la cavidad nasal. De acuerdo con las leyes de la física, la secreción se estanca en el fondo de la cavidad de donde no puede salir. La secreción estancada en los senos maxilares debido a una superinfección puede causar bronquitis, otitis media y sinusitis.

La mayoría de los niños no puede sonarse la nariz por la amígdala nasofaríngea ampliada. Esto puede conducir a serios problemas en la respiración y en el funcionamiento de la trompa de Eustaquio. La trompa de Eustaquio de los niños es mucho más corta y tiene un arco más escarpado y de este modo la secreción puede entrar en el tímpano sin obstáculos.

Fácilmente pueden desarrollarse una otitis media o una pérdida de audición conductiva que pueden tener un efecto adverso en la formación de los sonidos y en el desarrollo del habla.

 

El daño en la respiración nasal afecta la voz de los niños también: la voz individual se transforma en un sonido nasal desagradable.
El niño que asiste a algún preescolar o guardería difícilmente puede combatir las infecciones que otros les transmiten. Una enfermedad catarral sigue la otra. La contínua respiración bucal puede causar dolor de garganta, tos y la inflamación del tracto bronquial.